El equipo dirigido por Luis García Fernández ha caído en una dinámica negativa lejos de la Isla, encadenando tres derrotas consecutivas. La más reciente fue en La Rosaleda ante el Málaga CF (2-0), sumándose a los tropiezos frente al Albacete (2-1) en el Belmonte y la SD Eibar (3-1) en Ipurua. Esta racha adversa se inició con una contundente derrota por 4-1 en El Sardinero contra el Racing de Santander al comienzo de la segunda vuelta.
La situación ha llevado al equipo a descender del ático de la tabla clasificatoria hasta el séptimo puesto, complicando seriamente sus aspiraciones de ascenso. El denominado "síndrome del chárter" y la apatía parecen haber afectado el rendimiento de los jugadores en los siete encuentros disputados fuera del Estadio Gran Canaria en esta fase de la competición.
A pesar de este panorama, la UD Las Palmas logró una victoria contundente por 0-3 ante la Cultural Leonesa en el Reino de León el pasado 1 de marzo, con goles de Mika Mármol, Fuster y Sandro Ramírez, que representó la última alegría como visitante. Sin embargo, los empates ante la Real Sociedad B (1-1) en Zubieta y el CD Mirandés (1-1) en el Municipal de Anduva, este último con un gol agónico de Jesé Rodríguez, no han sido suficientes para revertir la tendencia.
Los "aterrizajes forzosos" se han repetido, destacando la derrota ante el Albacete en un final surrealista con goles en los minutos 95 y 102, y la clara superación por parte de la SD Eibar en un primer tiempo infame en Ipurua. La falta de reacción y la ausencia de debuts de canteranos, junto con cambios tácticos que no han beneficiado al equipo, son factores que se señalan como parte de esta crisis de resultados.




