La búsqueda de una vivienda estable se ha convertido en un desafío para muchos en Canarias, impulsada por el aumento incesante de los precios de los arrendamientos y la limitada disponibilidad de propiedades. Esta situación ha generado un ciclo de reubicaciones frecuentes, incluso dentro de la misma localidad, afectando significativamente la vida de los ciudadanos.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman esta tendencia, revelando una movilidad residencial excepcionalmente alta. Anualmente, se registran cerca de 88.000 mudanzas entre municipios en Canarias, lo que se traduce en más de 7.300 traslados mensuales y aproximadamente 240 diarios. Esta cifra subraya la presión que ejerce el mercado inmobiliario sobre la población.
Casos como el de Marta Herrera, de 24 años, ilustran la problemática. En solo tres meses, se ha mudado dos veces debido a la dificultad de encontrar una vivienda que se ajuste a sus necesidades económicas y personales. La joven destaca la exigencia de fianzas elevadas, a menudo de hasta dos meses, sumadas al mes corriente, lo que dificulta aún más el acceso a un hogar.
“"Necesitábamos algo que fuese amplio, pero al mismo tiempo con un precio razonable."
La movilidad residencial ha permanecido elevada durante la última década, con 87.994 inmigraciones intermunicipales en 2024, un ligero aumento del 1,3% respecto a las 86.844 de 2021. Aunque el crecimiento es moderado, la persistencia de estas cifras desde hace más de diez años, con picos en 2022 y 2023, evidencia una crisis estructural. Solo en 2020, coincidiendo con las restricciones de la pandemia, se observó un descenso puntual.
Otro testimonio es el de Iriome Santana, quien se ha mudado tres veces en los últimos dos años, sin superar el año de estancia en ninguna vivienda. A menudo, los propietarios deciden vender, obligando a los inquilinos a buscar un nuevo hogar. Los requisitos y el desembolso inicial, que puede superar los 2.000 euros, representan un obstáculo significativo.
“"He llegado a visitar más de 10 páginas inmobiliarias y lo más barato que he visto son 700 euros."
Por provincias, Las Palmas experimentó un aumento del 4,6% en las mudanzas entre 2021 y 2024, pasando de 40.921 a 42.816 cambios de municipio. En contraste, Santa Cruz de Tenerife, aunque mantiene una alta movilidad, registró un ligero descenso del 1,6%, de 45.923 a 45.178 mudanzas en el mismo periodo. Néstor Mederos, residente en San Cristóbal de La Laguna, ha vivido en una vivienda diferente cada año desde que se independizó, enfrentándose a precios crecientes y una fuerte competencia que hace que las ofertas desaparezcan rápidamente.




