Esta iniciativa, liderada por las consejerías de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria y de Transición Ecológica y Energía, tiene como objetivo permitir el cultivo de productos como tomates, papayas o plantas ornamentales en el mismo terreno donde se instalan paneles fotovoltaicos. Aunque es una disciplina incipiente a nivel mundial, con ejemplos en Almería, Reino Unido y Francia, Canarias aspira a ser la primera región española con una regulación específica.
“"Si conseguimos que sea rentable para el agricultor, también podemos aportar nuestro granito de arena a la soberanía energética."
Para avanzar en este proyecto, se ha constituido la mesa de agrovoltaica de Canarias, un foro que reúne a actores clave de los sectores energético y agrícola, organizaciones municipales y centros de investigación. Este espacio busca resolver las incógnitas sobre la implementación y eficiencia de esta práctica, con el fin de desarrollar un Reglamento de Regulación de las Explotaciones Agrovoltaicas dirigido a agricultores profesionales.
Un estudio de 2023 de la Universidad de Córdoba destaca beneficios como la reducción de las necesidades de riego entre un 10% y un 30%, la protección climática para ciertos cultivos y la creación de microclimas que moderan la temperatura del suelo. Cultivos como la vid, cereales y hortalizas tolerantes a la sombra (lechugas, espinacas, raíces) se adaptarían bien a estas condiciones.
En esta fase inicial, el Gobierno de Canarias se centra en estudiar la viabilidad de cultivar tomates y plátanos bajo paneles solares. La consejera de Transición Ecológica, Julieta Schallenberg, explica que, aunque algunos cultivos necesitan mucha radiación, otros como las fresas ya utilizan métodos para mitigarla. El objetivo primordial, según Eduardo García, es que la producción de alimentos por hectárea no disminuya con la instalación de las placas.
“"El principal objetivo es que la hectárea produzca alimentos y las placas que vayan a poner no reduzcan esa cantidad. Esa es la base fundamental."
La hoja de ruta del Gobierno de Canarias incluye reuniones políticas, técnicas y sociales, previstas para este mes de abril, para asegurar un proceso participativo. La viceconsejera subraya la importancia de esta iniciativa para un archipiélago con territorio limitado y baja soberanía alimentaria y energética, lo que lo hace vulnerable a situaciones geopolíticas.
Además, se busca incentivar el cultivo de tierras actualmente improductivas, ofreciendo una renta adicional a los agricultores. Aunque el sector ha mostrado una recepción positiva, existe cautela a la espera de la articulación final de la normativa. Ya existen proyectos piloto en Tenerife (orquidiario) y Gran Canaria (plantas ornamentales), y se han financiado iniciativas con fondos Next Generation para sentar las bases del reglamento.




