Desde las primeras horas de la tarde, una multitud de seguidores del artista Quevedo comenzó a reunirse en los alrededores de la plaza de Saulo Torón, en la emblemática playa de Las Canteras. La convocatoria, difundida de manera enigmática a través de redes sociales y grupos de mensajería, generó un gran revuelo y alimentó el misterio sobre el evento.
A medida que avanzaba la tarde, el ambiente se cargaba de nerviosismo y anticipación. La presencia de drones en la zona de La Puntilla intensificó los rumores, sugiriendo que un gran acontecimiento estaba a punto de revelarse. Los asistentes esperaban con impaciencia que estos dispositivos aéreos desvelaran información sobre El Baifo, el esperado tercer álbum del reconocido artista grancanario.
“"Estoy loca por Quevedo, me encanta su música, su estilo, todo de él."
La expectación no se limitó a los jóvenes; familias enteras, incluyendo padres, hijos y abuelos, se dieron cita en la arena de la playa. Algunos asistentes comentaron, entre risas, el cansancio de escuchar la música del artista durante horas en casa, evidenciando la transversalidad generacional de su impacto.
“"Gran Canaria se merece conocer alguna primicia. Sigo a Quevedo desde sus inicios y he traído a mi sobrino porque compartimos esta afición."
La música de Quevedo ha logrado trascender las barreras generacionales, atrayendo a un público diverso. Una de las asistentes, acompañada de su nieta y su hija, relató cómo se enteró del evento por casualidad y tuvo que organizarse rápidamente para no perderse la oportunidad de conocer las novedades del artista. Para ella, la edad no es un impedimento para compartir la ilusión por la música.




