La borrasca Therese provocó la suspensión de clases presenciales en varias islas y generó confusión en Gran Canaria el 24 de marzo, cuando la Consejería de Educación anunció una salida anticipada del alumnado para luego rectificar, siguiendo las indicaciones de los equipos de emergencias.
“"Volvería a hacer lo mismo, a actuar de la misma manera, corrigiendo los errores que se cometieron."
Suárez enfatizó que los errores fueron consecuencia de una situación imprevista, que ni la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ni los servicios de seguridad y emergencias lograron controlar. El consejero aseguró que la Consejería no actúa de forma unilateral, sino siguiendo las instrucciones de los expertos en emergencias, priorizando la seguridad de alumnos y personal educativo.
El consejero insistió en que las decisiones, incluyendo las rectificaciones, responden a la responsabilidad inherente a su cargo. Cuestionó las críticas del PSOE y Podemos, afirmando que no se puede hacer política con la seguridad y las vidas de las personas, y que su enfoque es buscar soluciones.




