El misterio de los molinos eólicos del aeropuerto de La Palma

Dos aerogeneradores pioneros en el Aeropuerto de La Palma, instalados en 2003, enfrentan un futuro incierto debido a la falta de mantenimiento.

Imagen de la base de un aerogenerador corroído por el salitre en un entorno costero de La Palma.
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Imagen de la base de un aerogenerador corroído por el salitre en un entorno costero de La Palma.

Los dos aerogeneradores instalados en el Aeropuerto de La Palma en 2003, que en su día fueron pioneros en Europa, se encuentran en una situación de incertidumbre sobre su funcionamiento y mantenimiento.

Desde su instalación en 2003, los dos aerogeneradores ubicados junto al Aeropuerto de La Palma han sido un símbolo de innovación. En enero de 2002, el periódico Cinco Días informó que Aena planeaba instalar en La Palma la primera central eólica aplicada a un aeropuerto en España. Un año después, en septiembre de 2003, la revista Energías Renovables confirmó que el aeropuerto palmero se había convertido en el primero de Europa en autoabastecerse con energía eólica, gracias a la iniciativa de Aena y el INTA.
Estos molinos, clasificados como instalación de consumo asociado, no vierten a la red general, sino que producen energía exclusivamente para el aeropuerto. Según las Estadísticas Energéticas de Canarias de 2006, los aerogeneradores, fabricados por MADE, tienen una potencia total de 1.320 kilovatios y fueron puestos en servicio en 2003 en el municipio de Villa de Mazo.
Sin embargo, la situación actual de estos aerogeneradores es preocupante. Entre 2021 y 2022, se registraron tres contratos de mantenimiento adjudicados a Siemens Gamesa Renewable Energy Eólica SLU. El último, un contrato abierto de 90.000 euros, tuvo una vigencia de dos años, finalizando en septiembre de 2024. La particularidad de este contrato fue que solo se presentó una oferta, lo que ya indicaba la escasez de empresas especializadas en el mantenimiento de esta tecnología antigua y en un entorno aeroportuario.
La situación se agravó con las licitaciones posteriores. En julio de 2025, la licitación SPC-47/2025 para el mantenimiento, con un presupuesto de 14.990 euros, fue declarada desierta en septiembre de 2025. Un segundo intento en octubre de 2025, con el expediente SPC-66/2025 y un presupuesto base de 57.000 euros, también resultó desierto, a pesar de que se presentó un licitador que no superó el filtro.
Esta falta de interés en el mercado para el mantenimiento de los aerogeneradores, sumada a su antigüedad (cercana a los veinte años), plantea serias dudas sobre su operatividad. La exposición constante al salitre y la humedad en la cabecera sur del aeropuerto acelera la corrosión y el deterioro de los componentes. A pesar de que Aena tiene ambiciosos objetivos de neutralidad de carbono para 2026 y Net Zero para 2040, la falta de una comunicación oficial sobre el estado de estos molinos pioneros contrasta con su estrategia corporativa.