La noticia de la selección de Hernández Hernández para el Mundial de 2026 fue anunciada el pasado jueves por la Real Federación Española de Fútbol. Este logro representa un motivo de gran satisfacción para su padre, Gerardo Hernández, quien recuerda los inicios de su hijo en el arbitraje desde una edad muy temprana. La pasión por esta profesión le viene de familia, ya que su padre fue delegado del colegio de árbitros en Lanzarote y su tío, Juan Carlos, impartía clases a los árbitros en la delegación insular.
“"La noticia es un bombazo y un orgullo. Para nosotros siempre han sido un tema de satisfacción todos sus logros y esto no iba a ser menos."
A pesar de su temprana vocación, Alejandro Hernández Hernández, quien comenzó su andadura en los campos de Lanzarote en 1994, nunca descuidó su formación académica. Es Técnico de Actividades Turísticas y posee una licenciatura en Administración y Dirección de Empresas (ADE). Desde 2019 reside en Madrid, aunque mantiene un profundo vínculo con su isla natal, Lanzarote, y se enorgullece de ser árbitro del Comité de Las Palmas.
Su padre, Gerardo, sigue de cerca la trayectoria de su hijo y guarda con especial cariño el partido de ida de los octavos de final de la Champions League entre el PSG y el Chelsea, disputado el 11 de marzo, destacando la complejidad del encuentro y la buena actuación de Alejandro. Ante las recurrentes preguntas sobre la supuesta afiliación de su hijo a un equipo de fútbol, Gerardo Hernández es categórico al afirmar que su único equipo es el arbitraje y desmiente rotundamente una fotografía viral de su hijo con la equipación del FC Barcelona, atribuyéndola a la Inteligencia Artificial.
Para Alejandro Hernández Hernández, cada partido es importante, independientemente de los equipos que se enfrenten, ya que considera que todos los jugadores merecen respeto y que el árbitro debe poner todo su empeño. En el mes de junio, este árbitro mundialista cumplirá un sueño de infancia, llevando el orgullo canario por todo el mundo.




