El Centro Cultural El Mocán fue el escenario del I Festival de Teatro de Mogán el pasado sábado 11 de abril, un evento que busca consolidarse en el calendario cultural del municipio. Impulsado por Abraham Santacruz, actor y profesor de las Escuelas Artísticas de Mogán, el festival ofreció una plataforma para el talento local, con la participación de quince grupos teatrales, de los cuales cinco compitieron en la fase final.
La obra Mujeres empaquetadoras de tomates, interpretada por Lidia Franco, Alexia Ortega y Bego Ojeda, se llevó el primer premio del jurado y el premio del público. Esta pieza teatral se basa en hechos reales, retratando las difíciles condiciones laborales y los abusos sufridos por las mujeres canarias que trabajaron en la industria del tomate en los años 50. La obra también destaca su posterior lucha colectiva por la mejora de sus derechos laborales en los años 70.
“"Es una historia muy significativa para la memoria colectiva de Canarias."
La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, fue la encargada de entregar ambos galardones, subrayando la relevancia de la historia para la memoria de Canarias. Un momento emotivo de la velada fue la presencia en el escenario de algunas de las mujeres reales que inspiraron la obra, quienes recibieron el aplauso y reconocimiento del público.
Otros reconocimientos incluyeron el segundo premio para La familia, siempre lo primero de Binomio Teatro, una comedia sobre dinámicas familiares, y el tercer premio para Un hilo en un dedal de Medusa Teatro, una reflexión existencialista. En las categorías individuales, el jurado otorgó dos premios a Mejor Actriz: el primero a Paula Ojeda por su papel en El amor es una mierda, y el segundo a Gracia Flores por su interpretación en La familia, siempre lo primero. Estos premios fueron entregados por Iván Ramos, concejal de Infraestructuras y Accesibilidad Universal, y Emily Quintana, concejala de Educación y Juventud.
El festival, que contó con la colaboración de La Factoría Producciones y las Escuelas Artísticas de Mogán, se perfila como un evento clave para el desarrollo cultural de la isla, cumpliendo las expectativas de la organización en cuanto a calidad y participación, y promoviendo el talento teatral local.




