La tripulación del avión comunicó la situación de emergencia durante la fase de aproximación al aeropuerto tinerfeño. Ante esta alerta, los controladores aéreos activaron de inmediato el protocolo establecido para este tipo de incidentes, agilizando la aproximación de la aeronave para permitir un aterrizaje lo más rápido posible.
De manera simultánea, se coordinó con los servicios aeroportuarios la presencia de asistencia médica en tierra. El objetivo era asegurar que el menor recibiera atención sanitaria inmediata tan pronto como el avión tomara tierra.
“"La rápida respuesta entre la tripulación del vuelo, los controladores y los servicios aeroportuarios resultó clave para reducir tiempos de espera y acelerar la llegada del avión a pista."
La eficaz colaboración entre el personal de vuelo, los controladores y los equipos de tierra fue fundamental para minimizar los tiempos de espera y garantizar una rápida intervención. Desde el servicio de control, se envió un mensaje de apoyo a la familia del bebé, deseando una pronta recuperación para el pequeño.




