La justicia ha actuado con firmeza contra una red delictiva que sembró la preocupación en varias localidades de Tenerife. La sentencia de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife establece condenas significativas para los implicados en una serie de asaltos a domicilios, destacando la gravedad de los hechos al tratarse de viviendas habitadas.
El principal encausado ha recibido la pena más alta, de seis años y tres meses de cárcel, por su participación en doce delitos. Un segundo implicado ha sido condenado a la misma pena por ocho asaltos. Otros dos miembros de la banda deberán cumplir cinco años y tres años y medio de prisión, respectivamente, este último con una atenuante por drogadicción.
La actividad delictiva de este grupo se centró principalmente en viviendas habitadas, lo que incrementa la gravedad de los hechos según el Código Penal.
Los robos se perpetraron en diversas zonas de la isla, afectando principalmente a los municipios de Icod de los Vinos, La Orotava y Arico. En El Médano, la banda también fue responsable de la sustracción de objetos de un vehículo. Los delincuentes buscaban dinero en efectivo y bienes de valor fácil de vender en el mercado negro, acumulando un botín estimado en más de 15.000 euros en metálico, además de joyas y otros artículos.
Además de las penas de prisión, la sentencia obliga a los condenados a indemnizar de forma conjunta y solidaria a quince víctimas por los bienes sustraídos y los daños materiales causados en sus propiedades. Asimismo, se ha ordenado la devolución de objetos personales recuperados durante los registros, incluyendo recuerdos familiares de una de las víctimas.
Este tipo de resoluciones judiciales son cruciales para restaurar la confianza ciudadana en el sistema de justicia, especialmente en delitos que generan una gran alarma social y afectan directamente la seguridad y la intimidad de los hogares.




