La investigación se inició en septiembre de 2025, a raíz de una solicitud de colaboración de las autoridades polacas que alertaban sobre la posible presencia del reclamado en España. Este individuo, buscado por más de 40 delitos que incluyen agresiones, fabricación y posesión ilegal de armas, tráfico de estupefacientes y estafa, enfrentaba una pena acumulada de hasta 485 años de prisión.
Durante el proceso de localización, el fugitivo empleaba sofisticadas medidas de seguridad para eludir a las fuerzas del orden. En dos ocasiones previas, había logrado escapar de la detención. La primera vez, al intuir la presencia policial, saltó desde un balcón trasero de cinco metros de altura. La segunda, en febrero, huyó en su vehículo durante un control de tráfico rutinario, utilizando documentación falsa y poniendo en riesgo a agentes y otros conductores al colisionar con varios vehículos.
Finalmente, tras intensas labores de seguimiento, los agentes lo localizaron nuevamente oculto en una vivienda en una zona de difícil acceso para la investigación. Se trataba de la primera casa en una calle sin salida, lo que le facilitaba la huida. El individuo mantenía la puerta de entrada abierta y siempre estaba alerta.
La detención se produjo el pasado miércoles, cuando se estableció un dispositivo policial en el que participó el Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES). El fugitivo fue interceptado a pocos metros de su domicilio mientras paseaba a su perro, intentando una vez más escapar a pie hacia la vivienda antes de ser finalmente reducido.




