El arcén del carril de entrada al aeropuerto, situado tras el puente, se ha convertido en un punto habitual de estacionamiento, aparentemente irregular, para vehículos de viajeros y trabajadores. Recientemente, se ha observado una proliferación de automóviles en estado de abandono, lo que representa un obstáculo para la ejecución del proyecto de mejora de la zona.
Las obras, cuya adjudicación por parte de Obras Públicas es reciente, podrían comenzar en septiembre, siempre que se logre la retirada previa de los vehículos inservibles. El proyecto cuenta con un presupuesto de 1,64 millones de euros y será ejecutado por la empresa Hormiconsa, según informaciones previas.
La intervención prevista incluye mejoras significativas en el puente y el túnel bajo la autovía, así como la optimización del canalón de recogida de aguas pluviales, actualmente desprotegido y receptor de residuos. El foco principal de actuación se centrará en el enlace entre la autovía LZ-2 y la entrada al aeródromo.
El proyecto abarcará una superficie de 23.500 metros cuadrados en el entorno de la carretera que conecta la LZ-2 con el aeropuerto. Una de las novedades más destacadas será la instalación de revestimientos decorativos de chapa en las bocas de acceso al túnel, una zona donde actualmente se concentran numerosos vehículos en el arcén.




