El colectivo ciudadano ha expresado su malestar ante la reiterada programación de conciertos y actos, tanto públicos como privados, que cuentan con la autorización o la falta de intervención del Ayuntamiento de Arrecife y el Cabildo de Lanzarote. Según denuncian, esta dinámica prioriza el ocio sobre el derecho fundamental al descanso y la salud de los residentes.
La plataforma señala que la situación se ha agravado durante los últimos años, citando ejemplos concretos como el festival Isla Latina, que habría superado los límites de decibelios permitidos, o las molestias recurrentes en la plaza de Las Palmas y la zona de la Marina de Arrecife, donde la actividad nocturna se prolonga hasta la madrugada.
“"Ya está bien de buscar el aplauso fácil a base de fiesta permanente, mientras cientos de residentes ven alterada su salud, su sueño y su calidad de vida."
Además de los grandes eventos, el colectivo ha puesto el foco en otras fuentes de contaminación acústica, como los ensayos de grupos de batucada en el barrio de Valterra. Ante este escenario, los afectados cuestionan si el modelo de ocio actual es el adecuado para la ciudad y exigen a las administraciones un mayor respeto por la normativa vigente en materia de contaminación acústica.




