La obra, que se lleva a cabo en una parcela orientada al oeste de la isla, busca integrar recorridos accesibles, zonas de sombra y espacios verdes, además de 969 lugares de enterramiento, incluyendo 762 nichos, 80 columbarios y 35 osarios, junto a 92 tumbas.
Los trabajos actuales se centran en el movimiento de tierras previo a la construcción de los nichos. El diseño del proyecto incluye dos plazas centrales de gran tamaño, concebidas como puntos de encuentro y distribución, rodeadas de zonas ajardinadas con árboles autóctonos de gran porte para ofrecer sombra y un ambiente de tranquilidad.
El planteamiento busca un recorrido sencillo, utilizando elementos de mampostería y vegetación local, facilitando la orientación y manteniendo conexión visual con el mar desde varios puntos del proyecto. La parcela afectada tiene una superficie de algo más de 10.900 metros cuadrados.




