Agentes de la Policía Nacional llevaron a cabo las detenciones tras una investigación iniciada el pasado 5 de abril. La operación se puso en marcha después de que Salvamento Marítimo rescatara una embarcación neumática a la deriva en aguas cercanas a la isla, lo que permitió reconstruir los hechos.
Las pesquisas revelaron que la travesía había comenzado el día anterior desde África, bajo condiciones extremadamente adversas. Los detenidos, que formaban parte de una red organizada, tenían roles definidos: uno pilotaba la embarcación, otro se encargaba de la navegación con dispositivos de geolocalización y el tercero gestionaba el combustible.
La embarcación, una zodiac de unos siete metros de eslora, carecía de equipamiento básico de seguridad, como chalecos salvavidas, sistemas de iluminación o medios de comunicación. Además, viajaba con un número de personas superior al permitido, lo que provocó situaciones de hacinamiento extremo.
Durante el trayecto nocturno, los 43 ocupantes sufrieron condiciones muy duras, sin acceso a agua ni alimentos, expuestos al mal estado del mar y a bajas temperaturas. En un momento crítico, la embarcación comenzó a hacer agua, obligando a los propios migrantes a achicar durante horas para evitar el hundimiento.
La operación policial culminó el 9 de abril con la detención de los tres implicados en Puerto del Rosario. Posteriormente, fueron puestos a disposición judicial, que decretó su ingreso en prisión provisional sin fianza.




