La especie, que había regresado a Timanfaya en 2022, confirma su incipiente recuperación gracias a la misma pareja que nidificó en 2024. Este logro se enmarca en el Programa de Seguimiento promovido por la Dirección General del Medio Natural del Gobierno de Canarias, con asesoramiento científico de la Estación Biológica de Doñana (CSIC).
El alimoche canario ha superado el peligro crítico de extinción, aumentando su población de poco más de 70 a unos 200 ejemplares en las últimas dos décadas. Este crecimiento ha permitido la colonización de nuevos territorios, como Lanzarote, isla vecina de Fuerteventura, donde la recuperación ha sido especialmente visible.
Según el técnico de campo Walo Moreno, la elección de la cueva de reproducción, la aportación de material al nido y el refuerzo del vínculo de pareja mediante vuelos y cópulas son cruciales en las primeras fechas del año. Las fases de incubación (42 días) y las tres primeras semanas tras el nacimiento son especialmente delicadas.
Expertos advierten que ruidos, vehículos motorizados, perros sueltos y otras actividades humanas pueden provocar el abandono del nido. El Gobierno de Canarias recuerda la importancia de respetar la señalización, mantenerse en los senderos marcados y disfrutar de la naturaleza en silencio, sobre todo durante la época de nidificación.
“"Se trata de una excelente noticia para Canarias y para la conservación de nuestra biodiversidad."
El guirre, subespecie propia del archipiélago (Neophron percnopterus majorensis), es la única rapaz estrictamente carroñera de la fauna canaria. Su diferenciación genética y morfológica fue descrita en 2002.




