La jornada final del encuentro cultural, que reunió a 11.000 personas, destacó por una programación diversa que integró sonidos locales y propuestas internacionales. El evento reafirmó su compromiso con la gratuidad, la sostenibilidad y la puesta en valor del entorno natural de Fuerteventura.
El escenario principal acogió actuaciones que fusionaron ritmos africanos, latinos y contemporáneos. La oferta musical incluyó la participación de proyectos que exploran las raíces del archipiélago, así como artistas de trayectoria consolidada que repasaron sus temas más emblemáticos ante un público intergeneracional.
Paralelamente, la iniciativa FEM de Día, organizada en el Muellito de El Cotillo, extendió la actividad cultural mediante talleres y conciertos diurnos. Esta vertiente del festival consolidó su papel como punto de encuentro festivo, integrando a la comunidad local y visitantes en una propuesta que ya forma parte de la identidad del evento.




