Este proyecto, denominado 'Naturalización del Saladar de Jandía', forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino 'Fuerte por naturaleza', ejecutado por el Cabildo de Fuerteventura. La iniciativa cuenta con una financiación de 249.815 euros, aportados por la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, y proviene de los fondos europeos Next Generation EU.
El objetivo principal es la recuperación ecológica de una zona afectada por la actividad humana, buscando restaurar el valor ambiental de este espacio, que ha sido declarado sitio de interés científico. La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León, visitó la zona junto a la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, y la consejera insular de Turismo, Marlene Figueroa, para conocer los detalles de las actuaciones.
“"Este proyecto refleja el modelo de isla que defiende el Cabildo, compatibilizando desarrollo turístico y protección ambiental."
Durante la visita, De León enfatizó el compromiso con un modelo turístico que prioriza la conservación del entorno natural y la identidad territorial. Por su parte, Lola García destacó que el proyecto es un claro ejemplo del modelo de isla que promueve el Cabildo, equilibrando el desarrollo turístico con la protección del medio ambiente. Marlene Figueroa añadió que estas iniciativas mejoran la imagen del destino y la calidad de vida de los residentes.
El alcalde de Pájara, Alejandro Jorge, resaltó la importancia de la colaboración interadministrativa para llevar a cabo esta actuación, largamente esperada, que permitirá la recuperación ambiental del espacio y la mejora del entorno urbano.
Las actuaciones se desarrollarán en cuatro fases. La primera fase implica el desmantelamiento y la eliminación de la antigua planta depuradora, que se encuentra en estado ruinoso. Posteriormente, se procederá a la retirada de los rellenos existentes para restablecer la cota natural del saladar. La tercera fase se centrará en la rehabilitación del terreno y la creación de un talud de protección, mientras que la etapa final incluirá la integración paisajística mediante la plantación de 104 ejemplares de flora autóctona, favoreciendo así la regeneración natural del ecosistema.




