La intervención tuvo lugar en la zona de Agualiques, donde los agentes sorprendieron a dos personas con las especies marinas protegidas. Tras la incautación, se procedió a la denuncia correspondiente a los dos mariscadores.
El mejillón canario está bajo veda desde hace más de una década, lo que prohíbe su captura. En cuanto a las lapas, su marisqueo está sujeto a periodos de veda específicos según la especie. La lapa majorera, un endemismo de Fuerteventura, tiene su captura completamente prohibida debido a su estado de peligro de extinción.
Esta actuación de los efectivos policiales subraya el compromiso con la protección de la biodiversidad marina de la isla y la lucha contra el marisqueo ilegal, una práctica que amenaza los ecosistemas costeros.




