Las intervenciones tuvieron lugar el 24 de abril en Ampuyenta y el 25 de abril en Almácigo, respondiendo al compromiso de las autoridades de combatir las construcciones irregulares que afectan el entorno natural de la isla.
“"La instalación de elementos sin autorización supone un impacto negativo en el paisaje y en el equilibrio del medio."
El cuerpo policial de la capital de Fuerteventura ha manifestado su intención de mantener la vigilancia y continuar actuando ante cualquier situación similar que se detecte, con el objetivo de preservar los espacios naturales y el valor paisajístico de la isla.




