Sorprendido in fraganti pintando grafitis en patrimonio de Fuerteventura

La Policía Local de La Oliva decomisó los aerosoles a un individuo que vandalizó una antigua casa de piedra en Lajares.

Primer plano de botes de spray de pintura y rodillos sobre una pared de piedra antigua y rugosa, con salpicaduras de pintura verde y azul desenfocadas sobre la piedra, sugiriendo vandalismo reciente.
IA

Primer plano de botes de spray de pintura y rodillos sobre una pared de piedra antigua y rugosa, con salpicaduras de pintura verde y azul desenfocadas sobre la piedra, sugiriendo vandalismo reciente.

La Policía Local de La Oliva ha detenido a un individuo sorprendido realizando grafitis sobre las paredes de piedra de una antigua vivienda en Lajares, Fuerteventura, decomisándole los materiales de pintura.

Agentes de la Policía Local de La Oliva intervinieron en la localidad de Lajares tras recibir el aviso de un ciudadano alertando sobre una persona que estaba realizando pintadas en una de las pocas viviendas antiguas de piedra que quedan en la zona, representativas de la arquitectura tradicional de los siglos XIX y principios del XX.
Al llegar al lugar, los agentes observaron a un individuo introduciendo varios botes de pintura en spray en un vehículo. Los colores de los aerosoles coincidían con los utilizados en el mural recién realizado sobre la edificación antigua. La Policía procedió a la identificación del individuo y le informó sobre las posibles responsabilidades administrativas e incluso penales que este tipo de acciones conllevan, especialmente cuando afectan a construcciones catalogadas o protegidas por su interés histórico o cultural.
Se llevó a cabo el decomiso de los sprays, rodillos y botes de pinturas utilizados para el vandalismo. El municipio de La Oliva cuenta con un Catálogo Patrimonial, un documento de protección cultural que también poseen Puerto del Rosario y Betancuria en Fuerteventura.
Este incidente recuerda a un acto de vandalismo similar ocurrido el 25 de abril de 2022, cuando la torre defensiva de El Tostón, un Bien de Interés Cultural (BIC) del siglo XVIII situado en El Cotillo, apareció con una pintada sobre sus piedras. En aquella ocasión, el autor del grafiti nunca fue identificado.