La campaña, que se extiende durante los meses de octubre y noviembre, tiene como objetivo principal la conservación y el rescate de la pardela cenicienta atlántica (Calonectris borealis). Este periodo coincide con el momento en que los ejemplares juveniles inician sus primeros vuelos nocturnos hacia el océano, una etapa crítica para su supervivencia.
La contaminación lumínica representa un grave peligro para estas aves marinas protegidas, ya que puede desorientarlas, desviarlas de su ruta hacia el mar y aumentar el riesgo de colisiones con infraestructuras o de caer en manos de depredadores. El consejero de Medio Ambiente, Carlos Rodríguez, ha subrayado la importancia de la colaboración ciudadana para ayudar a superar este delicado momento en el ciclo vital de las aves.
Se hace un llamamiento a administraciones y establecimientos hoteleros para que minimicen la iluminación exterior no esencial durante estos meses. Una medida sencilla que puede contribuir significativamente a la supervivencia de la especie. En la campaña de 2025, se recogieron 146 ejemplares de pardela cenicienta en Fuerteventura, de los cuales el 89,04 % fueron recuperados y liberados.
El municipio de La Oliva concentró el mayor número de avisos, representando el 61,6 % de los ejemplares recogidos en 2026, una tendencia que se mantiene respecto al 43,41 % de 2025. Puerto del Rosario fue el segundo municipio con más avisos (18,5 %).
Ante la aparición de una pardela, se recomienda no liberarla directamente, sino recogerla con precaución utilizando una toalla o prenda similar y depositarla en una caja con ventilación. El animal debe pasar por un control veterinario. Se debe avisar de inmediato al 112. Existen puntos de recogida como la Estación Biológica de La Oliva, Guardia Civil, Policía Local, Bomberos, Protección Civil, Cruz Roja y el Cabildo de Fuerteventura. Es crucial anotar el lugar exacto de recogida para su seguimiento y liberación.
La campaña enfatiza la necesidad de reducir la contaminación lumínica, apagando luces exteriores no esenciales o reduciendo su intensidad, especialmente en zonas costeras y áreas de vuelo de los polluelos. La colaboración en la recogida y atención de las pardelas desorientadas mejora sus posibilidades de recuperación y contribuye a la conservación de esta especie protegida.




