El conjunto dirigido por Pere Romeu demostró una vez más su superioridad al derrotar al Atlético de Madrid por 3-1 en la final disputada en el Estadio de Gran Canaria. Los goles de Claudia Pina, Esmee Brugts y Salma Paralluelo en la primera mitad sentenciaron el encuentro, asegurando el decimonoveno título nacional de las culés de los últimos veintiuno disputados.
La historia reciente entre ambos equipos, marcada por trece victorias consecutivas del Barça sobre el Atlético, condicionó el desarrollo del partido. A pesar de la estrategia defensiva del equipo madrileño, el Barça encontró los caminos hacia la portería defendida por Lola Gallardo, generando superioridades por las bandas y liberando a una incisiva Claudia Pina.
Tras el descanso, el dominio del Barça continuó, con Patri Guijarro destacando en la recuperación y el equipo generando múltiples ocasiones de gol. Aunque el Atlético logró acortar distancias en una jugada aislada a través de Boe Risa, el Barça gestionó la ventaja final, asegurando su sexta Copa de la Reina en las últimas siete ediciones y acumulando confianza de cara a la final de la Champions.




