Tras varios días de estabilidad, el archipiélago canario experimentará un giro inesperado en el tiempo. Lo que comenzará como una mañana con intervalos nubosos, se transformará a partir del mediodía en un escenario más inestable, afectando de forma desigual a las islas, pero con una sensación generalizada de frescor en las zonas altas.
La inestabilidad se manifestará con mayor intensidad en el norte de las islas de mayor relieve. La previsión de la Aemet indica que, desde las 12:00 horas, los cielos se cubrirán por completo. Se esperan lluvias débiles a moderadas en el norte de Tenerife y Gran Canaria, siendo más probables en las medianías del este durante la tarde y la noche.
En las islas más orientales, como Lanzarote y Fuerteventura, la probabilidad de lluvias es más esporádica, aunque la nubosidad aumentará al final del día. Este cambio meteorológico requerirá ropa de abrigo, ya que las temperaturas descenderán, especialmente en el interior y las zonas de cumbre. El Hierro registrará mínimas de hasta 11 grados, mientras que en Tenerife la máxima no superará los 21 grados en la capital, y en Gran Canaria los termómetros oscilarán entre los 17 y 21 grados.
El viento también será un factor importante, soplando inicialmente de flojo a moderado del noroeste, para luego girar a norte moderado con intervalos de fuerte a partir de la tarde. La Aemet advierte sobre rachas localmente muy fuertes, superiores a los 70 km/h, en puntos como la Dorsal de Tenerife, el extremo noroeste de Tenerife y zonas del este y oeste de Gran Canaria. Esta situación provocará un aumento del oleaje en las costas del norte, por lo que se recomienda precaución.




