Canarias aprueba medidas fiscales y ayudas directas para mitigar el impacto de la crisis

El Gobierno de Canarias ha implementado un decreto ley con un coste estimado de 29,8 millones de euros para apoyar a sectores productivos.

Imagen genérica de manos intercambiando monedas sobre documentos, simbolizando medidas económicas.
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Imagen genérica de manos intercambiando monedas sobre documentos, simbolizando medidas económicas.

El Gobierno de Canarias ha aprobado un decreto ley que introduce un conjunto de medidas fiscales, económicas y de apoyo directo para mitigar los efectos de la crisis internacional derivada del conflicto en Oriente Medio.

La normativa, que entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) y deberá ser convalidada por el Parlamento de Canarias, busca adaptar las disposiciones estatales a la singularidad fiscal del archipiélago. El paquete de actuaciones responde a la necesidad de reforzar el escudo socioeconómico en una región ultraperiférica, especialmente vulnerable a las fluctuaciones económicas globales.
El coste inicial de estas medidas se estima en 29,8 millones de euros, cifra que podría ascender a 60 millones anuales si la crisis se prolonga. La justificación de este decreto ley radica en el impacto inmediato del conflicto en los precios de la energía, combustibles, transporte y bienes básicos, afectando gravemente a sectores clave como el transporte, el turismo, el sector primario y la industria.
Entre las acciones destacadas, se establece la aplicación temporal del tipo cero del IGIC a productos energéticos como combustibles derivados del petróleo, gas, biomasa y leña. Esta medida, con un coste estimado de 14,1 millones de euros anuales, busca contener el aumento de precios y reducir la carga económica para familias y empresas. Adicionalmente, se incrementa hasta el 99% la devolución del Impuesto Especial sobre combustibles para agricultores y transportistas, lo que representa un coste de 19,4 millones de euros anuales.
Para apoyar a las familias, el decreto amplía la lista de productos básicos con IGIC cero, incluyendo ahora la sal, la mantequilla y el café, con un impacto económico de 3,2 millones de euros anuales. En cuanto a los autónomos, la norma eleva a 50.000 euros el límite de facturación anual para acogerse al régimen especial del pequeño empresario en el IGIC, reduciendo cargas fiscales y administrativas, con un coste estimado de 12,5 millones de euros para el año en curso.
Finalmente, se destina una partida extraordinaria de 7,2 millones de euros para apoyar al sector industrial y primario canario, compensando el incremento de costes energéticos y de producción. El Gobierno de Canarias enfatiza que este decreto ley permite una respuesta inmediata y adaptada a las particularidades del archipiélago, asegurando la eficacia de las ayudas en un contexto de gran incertidumbre global.