La Formación Profesional (FP) en Canarias experimenta un crecimiento del 3% en el curso académico recién iniciado, con la incorporación de 183 nuevos grupos. La Consejería de Educación prevé que la matrícula alcance cerca de 50.000 estudiantes, una cifra récord, superando los 47.000 del año anterior. El objetivo es mejorar la inserción laboral y contribuir al desarrollo económico de las islas.
El viceconsejero de Formación Profesional, Paco Machado, destacó la prioridad de descentralizar la oferta, permitiendo que los estudios de FP se impartan en más municipios y no solo en Tenerife o Gran Canaria. Actualmente, 175 centros públicos imparten FP en el archipiélago. Se espera que las matriculaciones de última hora, que suelen rondar entre 5.000 y 6.000, consoliden esta cifra récord para el 31 de octubre.
La expansión de la oferta se dirige especialmente a titulaciones con alta demanda de trabajadores y buenas perspectivas de contratación, principalmente en el sector industrial. Familias como Electricidad y electrónica, mecánica, automoción, transporte y logística, madera, y energía y agua son prioritarias. La inserción laboral para estos perfiles se sitúa inicialmente entre el 80% y el 90%, llegando casi al 100% tras unos meses.
Esta estrategia responde a la necesidad de cubrir puestos de trabajo cualificados que las empresas canarias no logran llenar, especialmente en oficios donde el relevo generacional es un desafío. La planificación de la oferta se basa en informes ministeriales, organismos especializados y el contacto con cabildos, ayuntamientos y organizaciones empresariales para equilibrar las demandas del mercado laboral y las preferencias de los estudiantes.
El sector tecnológico también es un foco importante, con un crecimiento notable en Informática y Comunicaciones, destacando áreas como la ciberseguridad y la inteligencia artificial. Asimismo, el sector audiovisual se beneficia del aumento de rodajes, impulsando la necesidad de técnicos formados en las islas para retener empleo local.
La Consejería busca combatir el sesgo de género en la FP, donde las alumnas se concentran en familias como Imagen Personal o Sanidad, con menores tasas de contratación, mientras que las especialidades industriales, con más vacantes, tienen menor presencia femenina. La orientación profesional pretende dar a conocer todas las posibilidades laborales.
El aumento de la FP también conlleva un desafío en costes, debido a la necesidad de talleres, maquinaria y materiales consumibles. La Consejería espera destinar recursos a reforzar el equipamiento para garantizar la calidad de la formación. La FP Dual, con una alta valoración positiva por parte de estudiantes y empresas (92%), facilita la contratación directa al permitir que las compañías conozcan a futuros trabajadores en entornos reales.




