El técnico argentino Néstor Che García ha analizado la situación del Dreamland Gran Canaria a las puertas de la última jornada de la Liga Endesa. El equipo se encuentra en una lucha a tres bandas por evitar el descenso a la Primera FEB, junto al MoraBanc Andorra y el Casademont Zaragoza.
El conjunto claretiano, actualmente decimoquinto con diez victorias y 23 derrotas, depende de sí mismo para asegurar la permanencia. Sin embargo, el desafío es considerable: debe vencer al Valencia Basket, un rival que compite por la segunda plaza de la liga y que ha tenido una destacada actuación en la Euroliga, llegando a la Final Four.
En caso de una derrota frente al equipo valenciano, el Dreamland Gran Canaria necesitaría que el Casademont Zaragoza pierda su partido contra el Río Breogán para mantenerse en la élite.
“"Afrontamos esta última jornada con mucha responsabilidad. Estamos en una situación límite, pero tenemos vida. Es una motivación enorme para creer en nosotros porque todas las apuestas dicen que bajamos. Me toca el orgullo a morir porque hay que respetar a todo el mundo."
El entrenador argentino enfatizó la mentalidad del equipo: "En la cancha somos cinco contra cinco. Uno puede ganar en cualquier lado y más en la situación que estamos. Sería algo grandioso, es cuestión de todos. Necesitamos que Dios se ponga la camiseta del Gran Canaria". García subrayó la importancia del apoyo de la isla en este momento crucial.
Che García incidió en que "sabemos que va a estar toda la isla pendiente de este partido, estará todo el mundo empujando. Salvarnos en la última jornada sería algo heroico", concluyó, mostrando su determinación y la de su plantilla.




