Agentes de la Policía Nacional han detenido a un paciente que permanecía ingresado en el Hospital Insular de Gran Canaria como presunto autor de un delito de atentado contra funcionario público. La actuación policial se produjo después de que varios profesionales sanitarios denunciaran amenazas, insultos y conductas intimidatorias supuestamente cometidas por el ahora arrestado durante su estancia en el centro hospitalario.
Según la información trasladada por la Policía Nacional, el hombre llevaba ingresado desde el pasado mes de noviembre y habría protagonizado distintos episodios de violencia verbal y problemas de convivencia tanto con trabajadores sanitarios como con otros pacientes. Las denuncias fueron presentadas por profesionales de la planta hospitalaria en la que se encontraba ingresado el paciente, quienes alertaron de una situación continuada de tensión derivada de su comportamiento.
De acuerdo con el relato de los denunciantes, el detenido mantenía una actitud contraria a las normas internas del hospital y generaba frecuentes conflictos dentro de la planta. En varias ocasiones fue necesaria la intervención del personal de seguridad privada para contener los incidentes. Entre los hechos denunciados figura un episodio especialmente grave en el que el paciente habría increpado de manera agresiva tanto a miembros del personal sanitario como a otro paciente con movilidad reducida.
Tras recibir la primera denuncia, agentes policiales se desplazaron hasta el Hospital Insular para entrevistarse con el implicado. Durante esa intervención, los policías le advirtieron de la necesidad de cesar su actitud. Sin embargo, el investigado continuó manteniendo una conducta amenazante e intimidatoria, motivo por el que finalmente fue detenido una vez recibió el alta hospitalaria.
La Policía Nacional destacó la colaboración existente entre los trabajadores sanitarios, el personal de seguridad privada del hospital y los agentes adscritos a la comisaría de Distrito Sur, calificando esta coordinación como clave para garantizar la seguridad en los centros sanitarios. Las agresiones, amenazas o intimidaciones contra profesionales sanitarios se consideran hechos especialmente graves y pueden derivar en responsabilidades penales.




