La entidad, que se define como un Grupo de Acción Local de ámbito insular, agrupa a 37 asociados entre instituciones públicas, asociaciones y particulares. Su principal objetivo es mejorar las condiciones sociales y económicas del entorno rural de Gran Canaria, operando bajo un modelo de gobernanza público-privada que fomenta la participación.
“"La vida rural es posible si se hacen bien las cosas."
Durante los últimos diez años, la dirección de la asociación ha sido testigo de proyectos innovadores y ha podido constatar las necesidades de los emprendedores rurales. Se destaca el honor de servir a la comunidad y la satisfacción de ver cómo pequeñas ayudas se traducen en grandes logros para quienes buscan apoyo.
Entre los éxitos de la asociación se encuentra su permanencia durante 29 años, consolidando la confianza de entidades públicas y privadas. Han impulsado la diversificación económica a través de fondos Leader, apoyando iniciativas empresariales y servicios municipales. Ejemplos notables incluyen el fomento del sector quesero artesano, la Ruta del Vino de Gran Canaria, la rehabilitación de inmuebles patrimoniales para turismo rural y la visibilización de las mujeres rurales.
En cuanto al papel de las mujeres en el ámbito rural, se observa un avance significativo. Cada vez más mujeres con mayor formación lideran proyectos y ocupan puestos de decisión, aunque persisten desafíos como la carga desigual de los cuidados y la escasa presencia en ciertos ámbitos. La brecha de género en los cuidados sigue siendo una realidad, con menores tasas de empleo y mayor inactividad femenina en el mercado laboral.
El futuro del medio rural se vislumbra ligado al sector turístico, con programas que atraen visitantes a bodegas, queserías y actividades de naturaleza. Sin embargo, la despoblación sigue siendo un reto, agravado por la falta de viviendas debido al auge del alquiler vacacional. La mejora de servicios básicos como educación, sanidad y transporte es crucial para fijar población y facilitar la autonomía de las mujeres.
“"El mundo urbano sigue viviendo de espaldas al rural."
Uno de los principales problemas actuales es la apatía para emprender entre la juventud local, el temor a la burocracia y la falta de acceso económico. Esta situación contrasta con la llegada de emprendedores foráneos que sí se arraigan al territorio. La asociación ha financiado proyectos como caminos rurales, museos etnográficos y mejoras en servicios culturales y deportivos, contribuyendo a la vitalidad de los municipios de cumbre y medianías.




