El Dreamland Gran Canaria se acerca al descenso tras perder contra el BAXI Manresa

El equipo claretiano no depende de sí mismo para la permanencia en la Liga Endesa tras una derrota crucial en casa.

Imagen genérica de una cancha de baloncesto vacía en el Gran Canaria Arena.
IA

Imagen genérica de una cancha de baloncesto vacía en el Gran Canaria Arena.

El Dreamland Gran Canaria sufrió una dura derrota en casa (80-87) frente al BAXI Manresa, complicando seriamente su permanencia en la Liga Endesa y obligándole a depender de otros resultados.

El conjunto claretiano no logró asegurar su continuidad en la máxima categoría del baloncesto español en la penúltima jornada de la fase regular. La derrota ante un BAXI Manresa sin objetivos clasificatorios deja al Dreamland Gran Canaria en una situación crítica, pendiente de los resultados del MoraBanc Andorra y del Casademont Zaragoza para conocer su destino.
El partido, disputado en el Gran Canaria Arena, evidenció las dificultades del equipo local para imponer su ritmo. A pesar de contar con Andrew Albicy, Kassius Robertson, Nicolás Brussino, Chimezie Metu y Mike Tobey en el quinteto inicial, el equipo mostró imprecisión y falta de contundencia, tardando en anotar y sufriendo en los duelos individuales.
Aunque acciones individuales de Metu y Tobey intentaron dar energía al equipo, la falta de continuidad y acierto exterior lastraron al Dreamland Gran Canaria. Al descanso, el marcador reflejaba un 35-42 a favor del BAXI Manresa, que aprovechó las pérdidas y la irregularidad del equipo local.
Tras el paso por vestuarios, la situación no mejoró significativamente. El BAXI Manresa amplió su ventaja con triples consecutivos, mientras que el Dreamland Gran Canaria seguía mostrando nerviosismo y porcentajes de tiro muy bajos, especialmente desde la línea de 6,75 metros. La diferencia al final del tercer cuarto era de 57-69.
En el último periodo, a pesar de un último arreón de carácter, el equipo local no pudo revertir la dinámica. Las diez pérdidas de balón y el bajo acierto en triples (12%) fueron determinantes. La derrota final por 80-87 deja al Dreamland Gran Canaria en una posición comprometida, con la afición mostrando su descontento.