Este espacio, situado en la explanada del Estadio de Gran Canaria, se transforma durante la prueba mundialista en una pequeña ciudad del automovilismo. Entre carpas, vehículos de competición y equipos técnicos, los aficionados tienen la oportunidad de observar de cerca el trabajo de los mecánicos y disfrutar de la atmósfera única de un evento de esta magnitud.
“"Esto es una locura. Hemos notado muchísima gente. Los dos tramos espectáculos en el Estadio de Gran Canaria han sido increíbles. Había una cantidad de gente enorme."
La edición actual, que conmemora el 50 aniversario del rally, ha generado un entusiasmo particular, reflejado en el constante flujo de visitantes. Familias, turistas y seguidores del motor acuden para fotografiar los coches, buscar autógrafos y disfrutar del ambiente, lo que también impulsa significativamente las ventas de productos conmemorativos.
La oferta de artículos, que incluye camisetas, gorras, chaquetas y pegatinas, ha tenido una excelente acogida, especialmente la línea especial lanzada para celebrar el medio siglo de la prueba. Este éxito comercial subraya la importancia del parque de asistencia no solo como punto de encuentro para la pasión automovilística, sino también como motor económico y turístico para la isla de Gran Canaria.
“"Soy aficionado desde los 13 o 14 años y ver ahora que tenemos un rally en el Mundial es un orgullo tremendo para Gran Canaria. No hay una isla tan pequeña que tenga una prueba así. Es una satisfacción para todos los canarios."
Más allá del ambiente festivo, el 'Service Park' es un centro de trabajo intenso. Mecánicos y técnicos operan contra reloj, revisando frenos, suspensiones y neumáticos, y ajustando los vehículos para las exigentes condiciones del asfalto grancanario. La estrategia de neumáticos, crucial en una isla con cambios climáticos constantes entre tramos, es un ejemplo de la complejidad técnica que se maneja.
Mientras los focos se centran en los tramos y los pilotos, en Siete Palmas se desarrolla una carrera paralela de dedicación y esfuerzo. Este parque de asistencia demuestra que el rally trasciende lo deportivo, generando una notable actividad económica y turística que beneficia a toda la isla.