La terminal de llegadas del Aeropuerto de Gran Canaria se transformó en una fiesta de bienvenida para Elías, quien arribó luciendo una camiseta de su equipo favorito, la UD Las Palmas. Familiares, amigos y numerosos seguidores de su historia se congregaron para celebrar su regreso, marcando un momento de gran alegría y emoción.
El viaje de vuelta a casa, desde Madrid, culmina un extenso periodo de tratamientos y un trasplante de médula que lo mantuvo alejado de su hogar durante varios meses. Su llegada fue percibida como una auténtica victoria, simbolizando la superación de una enfermedad que ha combatido con admirable fortaleza.
A sus ocho años, Elías se ha convertido en un referente de resiliencia en las islas. Su pasión por la UD Las Palmas y la manera en que su familia compartió su proceso a través de las redes sociales lo hicieron muy conocido, inspirando a muchos con su espíritu de lucha.




