Este ejercicio práctico tiene como objetivo evaluar y optimizar la coordinación entre los distintos organismos que intervienen habitualmente en emergencias de esta naturaleza. La actividad se enmarca en la temporada de mayor riesgo de incendios forestales, que este año comenzó el 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de septiembre.
La Unidad Operativa de Fuegos Forestales de la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo lidera la coordinación de este simulacro. Se pondrán a prueba los mecanismos de respuesta ante una eventual emergencia.
Durante el ejercicio, se desplegarán diversos recursos terrestres y un número significativo de medios aéreos. Las autoridades han solicitado a la ciudadanía que no se alarme ante la presencia de helicópteros, vehículos de emergencia u otros medios, ya que se trata de una actuación planificada y controlada.




