El proceso de licitación para la reforma y ampliación del Estadio de Gran Canaria, una de las sedes oficiales del Mundial 2030, ha sufrido un contratiempo significativo. Ninguna empresa ha presentado oferta para este ambicioso proyecto, cuyo plazo de presentación de ofertas concluyó el pasado martes. El presupuesto base de licitación ascendía a 174,7 millones de euros.
Fuentes del Instituto Insular de Deportes, organismo promotor de la licitación, han confirmado la ausencia de ofertas. El Cabildo de Gran Canaria se encuentra actualmente analizando la situación para determinar los próximos pasos a seguir y buscar soluciones que atraigan el interés de las empresas.
El proyecto contempla una intervención integral con un plazo de ejecución estimado de 36 meses, lo que situaría la finalización de las obras en 2029, un año antes de la celebración del Mundial. La reforma busca aumentar el aforo actual de 32.400 espectadores hasta los 41.854, además de dotar al estadio de mayor funcionalidad y tecnología de última generación.
Las actuaciones abarcarán estructura, envolvente, instalaciones y acabados, con un enfoque en seguridad, accesibilidad, eficiencia energética, sostenibilidad y operación inteligente. Se incorporará una nueva cubierta tipo “rueda de bicicleta” y una fachada con el patrón de pintaderas canarias, un elemento identitario de la isla.
La intervención se ha planificado por fases para permitir la continuidad parcial del uso del estadio durante las obras. En cuanto a movilidad, se reorganizará el sistema de aparcamientos, creando 597 plazas (ampliables a 623) y conectando con un aparcamiento adyacente de 3.500 plazas para grandes eventos. El recinto se concebirá como equipamiento multifuncional y se mejorará su sostenibilidad con energías renovables.




