Gáldar amplía su parque eólico con un tercer aerogenerador

La nueva instalación, que suma 0,8 MW, culmina un proyecto de 1,88 millones de euros tras años de trámites administrativos.

Imagen genérica de un aerogenerador en Canarias.
IA

Imagen genérica de un aerogenerador en Canarias.

El municipio de Gáldar ha avanzado en su apuesta por la energía renovable con la instalación del tercer aerogenerador en el Parque Eólico Botija, un proyecto que suma 0,8 MW de potencia y culmina años de trámites administrativos.

Las obras de hormigonado del nuevo molino en el Parque Eólico Botija-Gáldar progresan adecuadamente, y se espera que la instalación esté operativa en las próximas semanas. La puesta en marcha de este tercer aerogenerador, que cuenta con una potencia de 0,8 megavatios, permitirá al parque alcanzar una capacidad total de 2,4 MW. Según datos municipales, esta producción energética equivale a un ahorro de unas 620,72 toneladas de petróleo anuales.
Este proyecto, que ha estado paralizado durante varios años debido a problemas administrativos y la obtención de la autorización del Gobierno de Canarias, se complementa con la segunda fase que incluye el suministro, instalación y puesta en marcha de un aerogenerador de tecnología Enercon E-53, junto con las infraestructuras necesarias para su conexión eléctrica.
La inversión total para esta ampliación asciende a 1,88 millones de euros. La financiación proviene del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que aporta 1,2 millones de euros, y de la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, con 684.598 euros. Esta actuación da continuidad a la primera fase del parque, que requirió una inversión de 2,5 millones con fondos propios y ayudas europeas, siendo el primer parque eólico íntegramente municipal de Canarias.
Cada aerogenerador tiene una altura total de 89 metros hasta la punta de la pala, con palas de 24 metros de longitud y un rotor de 48 metros de diámetro, mientras que la torre mide 65 metros. El Ayuntamiento de Gáldar ha señalado en diversas ocasiones que el parque genera anualmente más de un millón de euros en beneficios.
El emplazamiento de los molinos se ubica sobre un antiguo vertedero de basura de la Mancomunidad del Norte. Este vertedero fue sellado tras la extracción de aproximadamente 70.000 metros cúbicos de residuos acumulados durante más de dos décadas, y posteriormente se llevó a cabo una restauración paisajística con la replantación de especies autóctonas.