El archipiélago canario se enfrenta a un episodio de altas temperaturas que se extenderá hasta el 4 o 5 de agosto, con jornadas en las que se prevén máximas cercanas a los 40 grados. El Gobierno Autónomo ha declarado la alerta por temperaturas y riesgo de incendio forestal en todas las islas, aunque se anticipa una situación más adversa en las islas orientales, con Gran Canaria como foco principal.
Según los modelos meteorológicos, se espera una entrada de masa de aire cálido y seco procedente de África que provocará un aumento significativo de las temperaturas, especialmente en las medianías y cotas altas de la mitad sur de la isla. Se prevén valores que podrían superar los 38 grados centígrados, acompañados de vientos moderados con rachas fuertes y una ligera calima en altura.
Ante esta situación, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha hecho un llamamiento a la población para extremar las precauciones. Ha instado a los residentes y trabajadores del ámbito rural a mantener un perímetro de seguridad de al menos 15 metros libre de vegetación alrededor de casas e instalaciones industriales y forestales.
Morales subrayó la importancia de la concienciación ciudadana, recordando que la entrada del fuego en zonas habitadas a menudo se debe a la falta de labores preventivas. A pesar de contar con recursos extraordinarios para la lucha contra incendios, la evolución climática exige una mayor precaución y autoprotección.
La alerta declarada será objeto de seguimiento continuo, con la posibilidad de elevar su nivel de activación o modificar su ámbito territorial si fuera necesario.




