Tras 31 años consecutivos en la élite del baloncesto nacional y europeo, el Dreamland Gran Canaria ha consumado su descenso a la Primera FEB, poniendo fin a una era dorada marcada por títulos como la Supercopa y la EuroCup, y una notable presencia en la Euroliga. La temporada ha sido calificada como 'para el olvido', obligando al club a una profunda reestructuración en todas sus áreas.
La campaña actual contrasta drásticamente con las expectativas generadas el verano anterior, tras alcanzar una final de EuroCup, semifinales de Copa del Rey y cuartos de final de la ACB. La decisión de cambiar la EuroCup por la Basketball Champions League de la FIBA, junto a la renovación del entrenador Jaka Lakovic y la plantilla, no dio los frutos esperados. La renovación del plantel se convirtió en un talón de Aquiles, con la salida de jugadores clave y fichajes que no alcanzaron el rendimiento esperado.
El equipo solo logró 10 triunfos en la Liga Endesa, una cifra que históricamente ofrecía un 60% de opciones de salvación, pero que este año resultó insuficiente. A pesar de no haber estado en puestos de descenso hasta el último instante, la agonía se prolongó hasta el final, simbolizada por un triple decisivo en contra en el último segundo de la competición. La falta de clasificación para la Copa del Rey fue la primera señal de alarma, seguida por la eliminación europea y la imposibilidad de alcanzar los playoffs.
La destitución de Jaka Lakovic tras una dolorosa derrota ante el Casademont Zaragoza marcó un punto de inflexión negativo. La pérdida de fortaleza en el Gran Canaria Arena, sumada a lesiones y la dificultad para encontrar refuerzos adecuados, como el frustrado fichaje del pívot Ibou Badji, agravaron la situación. A pesar de un breve impulso anímico con la llegada del técnico Che García, el equipo no pudo evitar el descenso.
El futuro del club se presenta convulso, con un inevitable ajuste presupuestario, la probable disminución de ayudas y la dificultad de afrontar un mercado competitivo en la segunda categoría del baloncesto español. Surgen interrogantes sobre la continuidad del patrocinador principal, Dreamland, las fricciones entre administraciones y la posible continuidad del presidente Sitapha Savané, cuya popularidad se ha visto erosionada. La cantera también genera preocupación ante la posible pérdida de jóvenes talentos.
El club se aferra a la remota posibilidad de mantener la categoría si algún equipo ascendido deportivamente no cumple los requisitos para jugar en la ACB. Este lunes, el Cabildo convocará una rueda de prensa con la presencia del presidente de la institución, Antonio Morales, el consejero de Deportes, Aridany Romero, y el propio Sitapha Savané para analizar la hoja de ruta y el futuro de la entidad.




