La isla de Gran Canaria se prepara para afrontar una nueva campaña de riesgo máximo de incendios forestales, marcada por una masa de combustible excepcional. Las intensas lluvias del pasado invierno han incrementado la vegetación, presentando un desafío sin precedentes para los operativos. Para hacer frente a esta situación, se ha desplegado un dispositivo de más de un millar de efectivos, incluyendo la Unidad Operativa de Incendios Forestales (UOFF), personal de Protección Civil y bomberos del Consorcio Insular.
El presidente del Cabildo, Antonio Morales, destacó la preparación del operativo durante la presentación del dispositivo para 2026. Este incluye diez brigadas terrestres, seis equipos Presa y cinco patrullas operativas, activas desde el 15 de marzo hasta el 31 de diciembre. Morales reiteró el compromiso del gobierno insular con la aplicación de la Ley de Bomberos Forestales a este colectivo.
El área de Medio Ambiente del Cabildo está implementando diversas medidas de prevención, como quemas prescritas, tareas de selvicultura y pastoreo remunerado en zonas de alto riesgo. Se hace un llamamiento a la colaboración ciudadana, solicitando la limpieza de vegetación en un perímetro de 15 metros alrededor de las viviendas y precaución con maquinaria que genere chispas en zonas rurales. El Cabildo grancanario, junto al de Tenerife, es el único que destina la recaudación del céntimo verde forestal, unos cuatro millones de euros anuales, a políticas de reforestación.
El Consejo Insular de Aguas también participa en labores preventivas, habiendo limpiado un millón de metros cuadrados de cauces de barrancos en los últimos cinco años. Además, dos helicópteros fletados por el Cabildo están disponibles en la base de Medio Ambiente de Artenara para la lucha contra incendios. Uno de ellos opera todo el año y ya ha intervenido en cuatro conatos.
Morales recordó la demanda al Gobierno central para que los 80 miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en Gran Canaria puedan ser activados por la corporación insular en las fases iniciales de los incendios (nivel 1), sin esperar a que la emergencia escale a nivel 2.
María Matilla, jefa del Servicio Técnico de Gestión Forestal, calificó la situación de «excepcional» y «lo más preocupante» para el dispositivo de 2026, debido al incremento de combustible. Las quemas prescritas durante el invierno se han centrado en la zona de pinares de las cumbres, aumentando la superficie tratada, y la vigilancia se intensifica en las áreas con mayor carga de combustible.
“"Sé que hay frustración y cansancio. Y quiero que sepan que ese malestar es legítimo, que lo entiendo y que no vengo aquí a pedirles que lo ignoren"
Morales se dirigió al personal de la Unidad Operativa de Fuegos Forestales, bomberos forestales de Gran Canaria, para abordar sus demandas laborales. Aseguró que se está tramitando la inclusión de todo el personal para que coticen como bomberos forestales y que se está trabajando en mejoras económicas, incluyendo la revisión de pluses, la modificación de la RPT y una subida salarial real, reconociendo que el riesgo que asumen «debe ser reconocido en la nómina».




