Los viticultores de la DOP Vinos de Gran Canaria han dado comienzo a la vendimia de 2026. La primera recogida tuvo lugar en la finca Los Azules, situada en San Bartolomé de Tirajana, donde se obtuvieron alrededor de 340 kilos de uvas blancas de las variedades malvasía volcánica y albillo criollo. Este viñedo familiar, plantado hace seis años en la costa de El Tablero, es cultivado por el viticultor Adal Álvarez, quien transforma sus uvas en vino en la bodega Lava, en Santa Brígida, una de las 30 bodegas adscritas a la DOP.
La vendimia se extenderá hasta mediados de octubre. Se espera la recogida de uvas en la zona de Monte Lentiscal a finales de agosto, y en las áreas de la cumbre y San Mateo a finales de septiembre y principios de octubre.
Las condiciones meteorológicas de este año, marcadas por abundantes lluvias invernales y un menor número de olas de calor, sugieren una cosecha significativamente mayor en términos de kilos en comparación con 2025. El año pasado, la DOP registró su peor cosecha desde que existen datos, con aproximadamente 170.000 kilos de uva, menos de la mitad que el año anterior, debido a la sequía y al calor extremo.
Pedro Suárez, presidente de la DOP, estima que la producción en 2026 podría situarse entre 300.000 y 400.000 kilos, repartidos entre los 250 viticultores asociados, siempre que las condiciones climáticas se mantengan favorables.
A diferencia de otras islas como Lanzarote, no se prevé que la vendimia en Gran Canaria se adelante este año de forma generalizada, a pesar del calor, debido a una maduración más pausada de la fruta.
Las expectativas para la vendimia de 2027 son aún más optimistas, ya que se espera que las vides se recuperen completamente de los efectos de la sequía de años anteriores, y algunas plantaciones recientes comiencen a dar sus frutos deseados.




