Grave accidente por ahogamiento de un menor en un hotel de Gran Canaria

Un niño de cuatro años se encuentra en estado crítico tras ser rescatado de una piscina en un complejo turístico de San Bartolomé de Tirajana.

Imagen genérica de luces de emergencia reflejadas en el asfalto mojado.
IA

Imagen genérica de luces de emergencia reflejadas en el asfalto mojado.

Un niño de cuatro años ha sido ingresado en estado grave tras sufrir un ahogamiento en las instalaciones acuáticas de un hotel en el sur de Gran Canaria, lo que ha desencadenado un importante despliegue de medios sanitarios y aéreos para su atención.

El incidente tuvo lugar en un complejo turístico del municipio de San Bartolomé de Tirajana. Tras ser rescatado del agua con signos de ahogamiento, el menor fue inicialmente trasladado a un centro hospitalario cercano. Sin embargo, la gravedad de su condición requirió la intervención del Servicio de Urgencias Canario (SUC) para un traslado más especializado.
Dada la corta edad del paciente y la severidad de los síntomas, el personal sanitario decidió movilizar un helicóptero medicalizado. Este recurso, el más rápido y equipado para situaciones críticas, fue fundamental para reducir los tiempos de respuesta y asegurar que el niño recibiera soporte vital avanzado durante el trayecto hacia la capital.
La aeronave aterrizó en el aparcamiento de un centro de enseñanza próximo al hospital privado, habilitado por el gestor de recursos del SUC. Desde allí, una ambulancia medicalizada trasladó al menor hasta el helicóptero, donde un equipo médico de vuelo se hizo cargo de su atención. Durante el vuelo hacia Las Palmas de Gran Canaria, el niño fue asistido por un médico y una enfermera del SUC, especialistas en cuidados críticos pediátricos, quienes monitorizaron sus constantes y mantuvieron la estabilización respiratoria.
La coordinación entre los diferentes servicios fue precisa. El servicio de urgencias pediátricas del Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias ya había sido alertado y estaba en prealerta. A su llegada a la helisuperficie del centro hospitalario, el equipo médico de guardia esperaba al menor para iniciar el tratamiento intensivo necesario. Su pronóstico es reservado, y las próximas 24 a 48 horas serán cruciales para su evolución clínica en la unidad de cuidados intensivos.

Esta nueva tragedia en un hotel de Canarias vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de los más pequeños en entornos acuáticos.

Este suceso subraya la importancia de la vigilancia visual directa y constante sobre los menores en piscinas, una recomendación reiterada por las autoridades sanitarias y de emergencias. Un ahogamiento infantil puede ocurrir en menos de dos minutos y con poca profundidad de agua, a menudo sin señales de alerta como gritos o chapoteos.