Un evento celebrado en Las Palmas de Gran Canaria, con la colaboración de la Consejería de Desarrollo Económico Industria, Comercio y Artesanía del Cabildo de Gran Canaria y la Cámara de Comercio Gran Canaria, reunió a profesionales del sector para explorar las posibilidades de este producto local. La manzana reineta de Valleseco, cultivada en las medianías de la isla, es el corazón de esta bebida que cada vez gana más reconocimiento.
La cata, organizada por CANARIAS7, contó con la participación de hosteleros, bodegueros y prescriptores, quienes descubrieron la diversidad y calidad de la sidra grancanaria. La sesión fue dirigida por David Ghosn, presidente de la Asociación de Sumilleres de Canarias, quien enfatizó la conexión del producto con el territorio y su proceso de elaboración.
El municipio de Valleseco se posiciona como el epicentro sidrero de la isla, albergando la mayor concentración de lagares de Canarias. La manzana reineta, en sus variedades blanca y gris, es un distintivo agrícola y gastronómico de la zona. Un ejemplo de su calidad es la sidra Niebla espumosa etiqueta negra de Bodegas FRP, reconocida en 2024 por el Gobierno de Canarias como la Mejor Sidra de Canarias y la Mejor Sidra Ecológica en el Concurso Agrocanarias.
Durante la cata se presentaron seis variedades, cada una con características únicas. Desde la sidra natural Fierro, con su expresión rústica y notas de tierra, hasta la elegante Tuscany Espumosa Brut Nature, de estilo ancestral con burbuja fina. También se destacó la sidra gasificada Tuscany, ideal para el consumo informal, y la sidra Valle Secreto, elaborada por el lagar municipal de Valleseco, conocida por su frescura y recuerdo a manzana al horno.
Una de las sorpresas fue la sidra aromatizada con higo fresco de El Valle Secreto, que combina la intensidad del higo con la esencia de la manzana. Además, se exploró el potencial de la sidra en la coctelería, con propuestas como un 'mojisidra' creado por el coctelero Armando Suárez, y una mimosa con sidra espumosa, demostrando la versatilidad de este producto local para innovar en la oferta de bares y restaurantes.
“"La sidra de Gran Canaria tiene recorrido más allá del consumo tradicional. Puede entrar en hoteles, terrazas, barras, cartas de aperitivos, propuestas de brunch y experiencias gastronómicas que busquen diferenciarse desde lo local."
El encuentro concluyó con la reflexión de que la sidra de Gran Canaria, con su historia, agricultores y premios, necesita un mayor impulso en su relato y prescripción. La promoción de este producto local, que habla de Valleseco, de medianías y de suelos volcánicos, es fundamental para que la isla siga mostrando al mundo la riqueza de su despensa.




