El técnico argentino analizó el encuentro, señalando que las pérdidas de balón en la primera mitad y la efectividad del rival fueron claves. "Sufrimos muchas pérdidas en el primer tiempo, 11, producto y mérito de la defensa de ellos, no nos entró la bola y entonces ellos realmente jugaron a su ritmo y lo hicieron muy bien", explicó García.
García detalló la remontada de su equipo, que pasó de ir perdiendo por 21 puntos a tomar una ventaja de cinco. "El basket es así, hoy en día en el baloncesto moderno que nosotros terminásemos 16 abajo al descanso no es ventaja, somos un equipo guerrero que hemos aumentado nuestro nivel de juego y nuestras estadísticas", afirmó. Añadió que, de haber entrado un triple de Pierre Pelos y fallado uno del rival, el resultado podría haber sido diferente.
El entrenador defendió la competitividad de sus jugadores, asegurando que el equipo no se rinde y pelea hasta el final en cada partido, salvo contra el Barcelona. "El equipo no se entrega, está peleando por permanecer y eso es bueno", recalcó, destacando la intensidad del rival.
Lamentó las oportunidades concedidas al rival debido a las pérdidas de balón y los rebotes ofensivos en la primera parte, que sumaron 18 ocasiones más en ataque para el oponente. A pesar de ello, el equipo logró limitar al rival a 40 puntos, lo que sirvió de reflexión para el técnico.
A pesar de la derrota, que devuelve al equipo a la zona de peligro, García aseguró que el ánimo del equipo está bien y que creen en el proyecto. "Nos hemos levantado de situaciones difíciles para seguir luchando y este equipo va a seguir luchando", sentenció, añadiendo que quedan dos partidos y "no hay nada definido".
Sobre el ambiente en el Barris Nord, el técnico elogió la afición local, describiendo la cancha como "hermosísima, llena de gente". "La gente apoya mucho al equipo y pasa en casa también, en Gran Canaria, la gente realmente ama a sus equipos", concluyó, aunque matizó que la ansiedad de la afición a veces puede transmitir nervios.




