Estas subvenciones buscan preservar la práctica de la trashumancia, considerada un bien inmaterial del patrimonio cultural de Gran Canaria. La iniciativa pretende evitar la desaparición de esta tradición, valorando su importancia histórica y ecológica en el territorio.
Los beneficiarios de estas ayudas deben ser titulares de explotaciones ganaderas con un mínimo de 40 cabezas de ganado y practicar la trashumancia durante al menos un mes acumulado, ya sea en uno o varios desplazamientos. Estos requisitos aseguran que el apoyo se dirija a quienes mantienen activamente esta labor.
La dotación económica total para estas ayudas asciende a 30.000 euros. Cada ayuda individual parte de un mínimo de 1.000 euros, con la posibilidad de incrementarse. Se añaden 500 euros si se demuestra continuidad en la actividad trashumante durante los últimos tres años y otros 500 euros si el titular de la explotación es menor de 45 años, pudiendo alcanzar un máximo de 3.000 euros.
Adicionalmente, se contempla una cuantía extra basada en el tiempo de estancia en la explotación ganadera secundaria. Esta aportación es de 100 euros para estancias de uno a dos meses, 500 euros si se prolonga entre dos y tres meses, y 1.000 euros si supera el trimestre.




