Pastores y Cabildo de Gran Canaria renuevan acuerdo clave contra incendios forestales

El pacto refuerza el papel estratégico del pastoreo ordenado en la prevención de fuegos y la gestión sostenible del territorio insular.

Imagen de un pastor guiando ovejas en un paisaje seco de Gran Canaria, simbolizando la prevención de incendios.
IA

Imagen de un pastor guiando ovejas en un paisaje seco de Gran Canaria, simbolizando la prevención de incendios.

El Cabildo de Gran Canaria y los pastores de la isla han renovado un acuerdo fundamental que reconoce el pastoreo ordenado como una herramienta estratégica para la prevención de grandes incendios forestales y la conservación de la biodiversidad.

Este pacto, que alcanza su tercera edición tras los suscritos en 2018 y 2023, establece un marco de compromisos compartidos entre la institución insular y el sector ganadero. Su objetivo es fomentar una colaboración activa para desarrollar un pastoreo controlado que combine la producción de alimentos con importantes metas medioambientales.
En el marco de este acuerdo, el Cabildo continuará ofreciendo compensaciones económicas a los pastores por su crucial labor en la prevención de incendios, a través del programa Gran Canaria Mosaico. Además, se impulsará la mejora y ampliación de los pastos, se apoyará la trashumancia y se valorizarán las vías pecuarias como patrimonio cultural inmaterial. También se reforzará el relevo generacional mediante la continuidad de la Escuela de Pastoreo y Ganadería y la colaboración con las universidades canarias para la investigación científica.

"Es muy importante el reconocimiento del Cabildo de Gran Canaria, porque ayudan a mejorar la relación con el sector primario. Ahora hay más comunicación, nos ceden terrenos y nos dejan trabajar con más libertad. Este compromiso es un hermanamiento entre ambos sectores, por lo que considero fundamental mantener el diálogo."

José de la Cruz Mendoza · Pastor trashumante, conocido como Pepe el de Pavón
Por su parte, los pastores se comprometen a evitar el asilvestramiento del ganado y a retirar los animales asilvestrados del medio natural, contribuyendo así a una gestión responsable del territorio. Ruyman Mena Sánchez destacó la importancia del acuerdo al reconocer el trabajo en la prevención de incendios, ya que la hierba seca puede arder, y señaló que cada año aumenta el número de pastores y las hectáreas de actuación.

"Gran Canaria está en deuda con los pastores y las pastoras, que durante siglos han contribuido a producir nuestros alimentos, conservar nuestras tradiciones y mantener el equilibrio de nuestros paisajes."

Antonio Morales · Presidente del Cabildo de Gran Canaria
El presidente insular, Antonio Morales, subrayó que este acuerdo no es un punto de partida, sino el resultado de un trabajo conjunto sostenido en el tiempo, consolidado con acuerdos anteriores y políticas públicas continuadas. Resaltó que el pastoreo ordenado se ha convertido en una herramienta imprescindible para el futuro, no solo por su valor productivo, sino por su papel esencial en la prevención de grandes incendios y la gestión del territorio. Morales puso en valor que, por quinto año consecutivo, el Cabildo remunera a las familias ganaderas por su contribución a la prevención de incendios, reconociendo el servicio ambiental que prestan a toda la sociedad grancanaria.
El acto de renovación, celebrado en la Finca de Osorio, contó con la participación de Antonio Morales; el consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento, Raúl García Brink; el consejero de Sector Primario y Soberanía Alimentaria, Miguel Hidalgo; y cerca de 40 pastores y pastoras vinculados al programa Gran Canaria Mosaico, además de asociaciones del sector. También asistieron representantes del sector de Tenerife y expertos de las Jornadas de la Red de Territorios Mosaico, reforzando el intercambio de conocimientos.
La renovación de este acuerdo se enmarca en la estrategia de prevención de grandes incendios forestales, Gran Canaria Mosaico, impulsada por el Cabildo de Gran Canaria. Su objetivo es recuperar paisajes mosaico diversos y habitados, con menor riesgo de incendios, basándose en el equilibrio entre espacios naturales, conservación de la biodiversidad y actividades agrícolas, ganaderas y forestales, así como la adaptación de la sociedad para convivir con el fuego. Este enfoque ha sido un eje central de las Jornadas de la Red de Territorios Mosaico, donde expertos de España y Portugal han intercambiado experiencias, destacando este acuerdo como un ejemplo de buenas prácticas.