La campaña tiene como objetivo principal facilitar el acceso a información, asesoramiento y estrategias de reducción de riesgos y daños relacionados con el uso de sustancias psicoactivas en contextos de ocio y sexualizados. Se busca una intervención preventiva, accesible, confidencial y adaptada a las necesidades de las personas participantes.
El fenómeno del chemsex se caracteriza por el uso intencionado de drogas para mantener relaciones sexuales durante largos periodos de tiempo, que pueden oscilar entre varias horas y varios días. Esta práctica se asocia mayoritariamente entre hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (GBHSH).
Para complementar la iniciativa, se ofrecerá un servicio de Análisis de Sustancias, permitiendo a los usuarios conocer la composición de las drogas y recibir asesoramiento personalizado para reducir daños y riesgos.
La campaña subraya la importancia de no caer en reduccionismos estigmatizantes y de comprender las condiciones culturales y estructurales que influyen en el fenómeno. Se recuerda que no todo uso de drogas vinculado al sexo es considerado chemsex, y que este se asocia a sustancias que potencian el placer sensorial, la potencia sexual o la desinhibición, como cocaína, speed, ketamina, MDMA, poppers o medicamentos para la erección.
El proyecto promueve acciones positivas preventivas para crear un contexto festivo igualitario, seguro y libre, fomentando el consumo responsable de alcohol y otras drogas, previniendo infecciones de transmisión sexual y evitando violencias sexuales en contextos de ocio nocturno y eventos festivos.




