La decisión se produce después de una temporada irregular que ha concluido con la pérdida de categoría, un hecho que no ocurría en más de tres décadas. Savané, quien fuera una figura importante como jugador del club, ha declarado: «He decidido no continuar. El club ha seguido adelante y se necesita la unión de todos y no quiero que mi figura sea motivo de desunión».
El expresidente reflexionó sobre la dura temporada, calificando la noche del descenso como una de las más duras en la historia del club. Explicó que, a pesar de los esfuerzos realizados al rearmar el equipo siguiendo las directrices técnicas y deportivas dentro de los parámetros presupuestarios, nadie anticipó una lucha por la permanencia.
Por su parte, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, reconoció la irregularidad de la campaña que desembocó en el descenso. Aseguró que la institución insular mantendrá su firme apuesta por el club, sin disminuir su aportación económica ni alterar la relación existente, destacando los 30 años de sostenimiento del club por parte del Cabildo.
Morales defendió el compromiso del Cabildo con el club, a pesar de las críticas recibidas, y afirmó que «este club existe por el Cabildo y va a seguir existiendo gracias a esta institución». Subrayó que el club no se venderá y que la decisión de su futuro no será impuesta desde el exterior.




