La solidaridad de la comunidad ha permitido al Banco de Leche del Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias recolectar 515 litros de leche materna. Esta iniciativa, que comenzó en noviembre de 2023, ha contado con la participación de 133 mujeres y ha beneficiado a 173 bebés ingresados en la unidad de Neonatología.
Una de las donantes, Maryam Hernández, de 28 años, destaca la importancia de este gesto altruista. "Si yo no pudiera alimentar a mi niña con leche materna, me gustaría que pudiera recibirla de una madre donante", explica Hernández, quien reserva parte de su leche para otros recién nacidos. La idea de donar le surgió tras conocer experiencias similares en redes sociales y por el testimonio de su hermana, cuya hija estuvo ingresada en Neonatología.
“"Para mí es muy bonito ayudar a otros niños que podrían ser mis hijos"
El Banco de Leche, ubicado en la tercera planta del Edificio del Mar, procesa la leche donada para distribuirla entre los recién nacidos que la necesitan. La doctora Lourdes Urquía, neonatóloga y responsable del banco, detalla que el objetivo es garantizar el acceso a la leche materna para bebés prematuros o con patologías vulnerables, especialmente aquellos con menos de 1.500 gramos o 32 semanas de gestación, cuyas madres no pueden amamantarlos.
La leche materna, incluso pasteurizada, ofrece importantes beneficios como la reducción de complicaciones intestinales, la disminución de infecciones y una mejor tolerancia digestiva en comparación con la leche de fórmula. Los receptores habituales son bebés prematuros, pero también se incluyen recién nacidos con cardiopatías, tras operaciones abdominales o en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos.
El proceso de donación incluye una entrevista y análisis para asegurar la salud de las donantes y la seguridad del producto. Cada donación se analiza individualmente para determinar su composición nutricional y se pasteuriza manteniendo una estricta trazabilidad. Por ley, el proceso es anónimo, pero el banco informa a las donantes sobre la cantidad de leche aportada y los bebés a los que han ayudado.
Sara Sahmani, madre de una bebé ingresada en Neonatología, expresó su gratitud por el servicio. "Estoy muy agradecida, a pesar de que solo tuvimos que recurrir al servicio unos días", manifestó, y añadió que si su producción de leche aumenta, le gustaría donar.
El complejo hospitalario recuerda que la administración de leche donada siempre se realiza bajo prescripción médica y con el consentimiento informado de las familias, creando una red de cuidado esencial para los recién nacidos más vulnerables.




