La organización de la visita del Papa León XIV a Gran Canaria el próximo 11 de junio, que se espera congregue a miles de personas, ha puesto en marcha un despliegue sin precedentes. El voluntariado juega un papel crucial en este evento, con personas contactando a la organización para ofrecer su ayuda operativa.
El coordinador del voluntariado en la isla, Pedro Ramos, enfatiza la importancia de mantener la calma y la cabeza fría ante cualquier eventualidad, especialmente en caso de evacuación. Esta es la indicación principal transmitida a los jefes de equipo, quienes liderarán grupos de hasta 10 personas para velar por el bienestar de los asistentes en los distintos actos, incluyendo la misa multitudinaria en el estadio de Gran Canaria.
Los voluntarios designados como 'jefes' de equipo han recibido formación específica por parte de la Policía Nacional. El curso, de dos horas de duración, incluyó medidas de autoprotección, nociones de primeros auxilios y el protocolo PAS (proteger, alertar, socorrer). Posteriormente, estos jefes transmitirán estos conocimientos básicos a los miembros de sus respectivos grupos.
Pedro Ramos, con experiencia en salas de emergencia, se encargará de transferir su conocimiento en manejo de comunicaciones a los voluntarios. Señala que la sociedad canaria aún no es plenamente consciente de la magnitud histórica del evento, que se vive con una mezcla de entusiasmo y estrés.
A pesar de la responsabilidad, el clima entre los voluntarios es de "motivación y predisposición". Los jefes de grupo mostraron proactividad y ganas de participar, entendiendo que el propósito principal es asegurar que los peregrinos disfruten del encuentro, más allá de ver al pontífice.
En las próximas semanas, se completarán las reuniones y convocatorias para asegurar que todos los inscritos reciban su asignación y contribuyan a la visita de León XIV.




