Walid Elmansouri: De la patera a una nueva vida laboral en Canarias gracias al programa Urdimbre
El joven migrante, que llegó a las islas siendo menor, ha encontrado estabilidad y futuro en Gran Canaria a través de una iniciativa del Gobierno de Canarias.
Por Redacción La Voz Canaria
••3 min de lectura
IA
Imagen de un joven escribiendo en un cuaderno, con un fondo urbano canario desenfocado.
Walid Elmansouri, un joven migrante que arribó a Lanzarote con 14 años, ha logrado estabilidad laboral en Gran Canaria gracias al programa Urdimbre del Gobierno de Canarias, que facilita empleo a extutelados.
A sus 14 años, Walid Elmansouri emprendió un viaje desde Nador (Marruecos) en busca de un futuro más prometedor. Tras una travesía de cuatro días en patera, sin provisiones, fue rescatado por Salvamento Marítimo junto a otras 49 personas, llegando a las costas de Lanzarote. Su llegada al archipiélago como menor de edad lo llevó a un centro de acogida, y al cumplir los 18, se enfrentó a la incertidumbre que viven cientos de jóvenes migrantes al dejar de estar bajo la tutela del Gobierno de Canarias.
“
"Claro que tuve miedo, pero en la patera me repetía que íbamos a llegar."
Para ofrecer una alternativa a esta situación, la Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias impulsó el programa Urdimbre. Retos hacia el empleo. Esta iniciativa, que comenzó en 2025, conecta a empresas canarias con jóvenes migrantes extutelados, brindándoles oportunidades laborales y la posibilidad de construir un proyecto de vida en las islas. Más de una veintena de entidades ya colaboran, y alrededor de 1.500 jóvenes se han beneficiado, con 700 de ellos contratados directamente en sectores como la construcción, hostelería, agricultura y automoción.
El viceconsejero de Bienestar Social, Francis Candil, explica que el programa surgió ante la saturación de los recursos de acogida en las islas, que llegaron a tutelar a más de 6.000 menores migrantes. La iniciativa busca evitar que estos jóvenes, al alcanzar la mayoría de edad, queden en situación de vulnerabilidad. Walid, tras residir en varios centros de menores en Gran Canaria, decidió quedarse en las islas y actualmente vive en un centro para jóvenes extutelados en Valleseco, gestionado por la entidad Engloba.
“
"Yo les dije que no, que yo me quería quedar aquí. Aquí conozco todo, tengo amigos... Para mí sería muy difícil irme a la península ahora, donde no conozco a nadie ni cómo se vive allí. Además, la gente de Canarias me parece muy simpática."
A pesar de las dificultades iniciales, como la barrera del idioma al estudiar en el instituto de El Batán, Walid ha logrado comunicarse perfectamente en español. Actualmente, cursa un título de FP Básica en Electricidad y Electrónica en el IES Felo Monzón. Fue durante sus prácticas cuando el programa Urdimbre entró en su vida, facilitándole una entrevista de trabajo con la empresa FCC, donde lleva un año trabajando con un gran desempeño.
Yanira Ojeda, técnica de Recursos Humanos de FCC, destaca el progreso de jóvenes como Walid, quienes demuestran un gran compromiso. La empresa, que ofrece servicios de limpieza y mantenimiento, se sumó al programa para aportar su grano de arena y cubrir la necesidad de mano de obra. El proyecto Urdimbre continúa expandiéndose, firmando nuevos convenios con grupos como RIU, ARI y Femete, y ha proporcionado empleo a 42 jóvenes extutelados solo en Gran Canaria.
El sueño de Walid es seguir trabajando y estudiando, con planes de cursar un ciclo superior de electricidad y obtener el carné de conducir. Su meta principal es tener una casa y poder ayudar a su familia, con quienes habla a diario. Su historia es un ejemplo de superación y de cómo el programa Urdimbre ofrece una oportunidad vital a jóvenes migrantes en Canarias.