El encuentro reunió a los 76 integrantes de la Inspección Educativa de Canarias en las instalaciones del antiguo IES San Marcos. Estuvo encabezado por el viceconsejero de Educación, José Manuel Cabrera, y el inspector general de Educación, Marcos Rodríguez, y contó con la participación del viceconsejero de Formación Profesional, Francisco Rodríguez Machado, quien clausuró la jornada.
El inspector general, Marcos Rodríguez, explicó que el plan anual concreta líneas de trabajo como la simplificación administrativa y la supervisión de la convivencia escolar. Se realizarán actuaciones en distintas zonas para conocer la convivencia real en los centros y proponer mejoras.
Otro objetivo clave es la supervisión de la práctica docente, enfocada en la comprensión lectora y la resolución de problemas, ejes fundamentales que se vienen desarrollando desde hace tres cursos. La Inspección Educativa seguirá centrada en el trabajo de las aulas para mejorar los aprendizajes.
La mejora de la comprensión lectora y las competencias matemáticas son prioritarias, dados los retos que enfrenta Canarias según el informe PISA 2025. La Inspección dará continuidad al trabajo iniciado en 2023 para reforzar estas competencias mediante formación y supervisión.
La simplificación administrativa es otra línea de trabajo para reducir la carga burocrática de equipos directivos y profesorado, permitiéndoles dedicar más tiempo a la atención educativa. El documento se alinea con los objetivos de calidad, equidad e inclusión educativa de la Consejería.
El plan establece mecanismos de seguimiento y evaluación trimestral y anual para comprobar el cumplimiento de las actuaciones, identificar dificultades y mejorar los procedimientos de trabajo.




